La ventaja de ser pequeño
La selección natural se decanta por aquellas especies que poseen una mayor flexibilidad y agilidad para adaptarse a su entorno. El resto, acabará desapareciendo, más temprano que tarde. A pesar de que estas características no son inherentes a estructuras de reducido tamaño, no cabe duda de que el tamaño importa, y mucho, ante la necesidad de una continua adaptación, donde las oportunidades ya no pasan en aquél famoso tren que tal vez no volviese a pasar. Las oportunidades han cambiado de medio de locomoción, y viajan a velocidades muy superiores a las de cualquier medio terrestre.
Esta situación nos obliga a pensar en estructuras de reducido tamaño capaces de colaborar en proyectos puntuales a fin de aprovechar oportunidades puntuales. Relaciones que surgen y desaparecen según las necesidades específicas del momento en respuesta a un proyecto específico. Equipos de personas de diferentes empresas que colaboran ad-hoc en un proyecto común y cuya supervivencia como unidad integrada dependerá del propio proyecto.
Nuestra cultura empresarial se ha basado en el trabajo, duro trabajo, para sacar nuestro, y solo nuestro, proyecto adelante. Los tiempos han cambiado, afortunadamente somos pequeños para adaptarnos.
- Category(s)
- Innovación
- Colaboración
